En moven FISIOTERAPIA vemos a muchas personas que llegan preocupadas porque tienen dolor orofacial al hablar, masticar o incluso al bostezar, sin tener claro qué está pasando. En ocasiones se puede pensar que es un problema dental o que “se les ha salido algo”, pero en la mayoría de los casos el dolor tiene que ver con patología de la articulación de la mandíbula o hábitos del día a día.
Nuestro objetivo con este artículo es explicarte, de manera sencilla, por qué aparece este dolor y qué puedes hacer desde hoy para aliviarlo. No necesitas conocimientos previos: lo entenderás igual que si te lo explicáramos en la clínica.
¿Por qué se produce el dolor en la mandíbula?
El dolor en la mandíbula suele aparecer cuando la zona trabaja más de lo que puede tolerar. No siempre hay una lesión; muchas veces es una mezcla de tensión, hábitos diarios y sensibilidad acumulada. Entender qué ocurre te ayudará a saber cómo actuar.
La articulación temporomandibular: explicación sencilla de cómo funciona
La mandíbula se mueve gracias a la articulación temporomandibular (ATM), que funciona como una pequeña bisagra delante del oído. Esta articulación permite abrir la boca, hablar, masticar o bostezar.
Es una zona muy sensible porque combina movimiento, fuerza y tensión muscular en un espacio muy pequeño. Cuando alguno de esos elementos se altera —por apretar los dientes, mala postura, estrés o falta de descanso muscular— aparece el dolor o la sensación de que “algo no encaja”.
Factores que pueden causar dolor: tensión, postura, estrés y falta de movilidad
La tensión mandibular es la causa más frecuente. Muchas personas aprietan los dientes sin darse cuenta, especialmente de noche o en situaciones de estrés. Ese esfuerzo sostenido hace que la zona se cargue y duela al masticar, hablar o mover la boca.
Las posiciones mantenidas también influyen. Pasar horas con la cabeza adelantada (ordenador, móvil) hace que los músculos del cuello tiren de la mandíbula y generen molestias.
Y, por último, la falta de movilidad: si la mandíbula no se mueve con libertad o siempre trabaja de la misma manera, se vuelve más sensible.
Relación entre mandíbula, cuello y cabeza: por qué duele en varias zonas a la vez
La mandíbula no trabaja sola. Está conectada anatómica y funcionalmente, con los músculos del cuello, la parte lateral de la cabeza y la zona de las sienes. Por eso es habitual sentir dolor mandíbula–cuello, presión en la cabeza o incluso cefaleas cuando hay problemas en la ATM.
Si la musculatura cervical está tensa o la postura es mantenida, la mandíbula debe compensar. Y si la mandíbula está sobrecargada, puede irradiar dolor hacia la cabeza. Todo está relacionado.
Síntomas más habituales cuando existe un problema en la mandíbula
Dolor al masticar, hablar o bostezar
Es el síntoma más común. La articulación y los músculos trabajan más de lo que pueden tolerar, y eso provoca dolor cuando necesitan hacer fuerza o moverse más de lo habitual. Muchas personas describen pinchazos, tirantez o fatiga al masticar alimentos duros o hablar durante mucho rato.
Dificultad para abrir la boca o sensación de bloqueo
A veces la mandíbula no abre con la misma libertad en ambos lados o se queda “enganchada” durante unos segundos. Esta sensación de mandíbula bloqueada suele ocurrir por tensión muscular o por un movimiento descoordinado dentro de la articulación. No siempre es grave, pero es una señal de que la zona necesita atención.
Chasquidos, clics o ruidos al mover la mandíbula
Los chasquidos o ruidos mandibulares (el típico “clic”) aparecen cuando la articulación no se mueve de manera fluida. Muchas veces no duelen, pero indican que hay una “descompensación” entre musculatura y articulación.
Dolor de cabeza y presión en sienes o nuca
La tensión de la mandíbula puede extenderse hacia los lados de la cabeza o la nuca. Esto provoca cefaleas tensionales, sensación de presión en las sienes o dolor en la parte alta del cuello. Es muy común que la persona piense que tiene “migrañas”, cuando en realidad el origen está en la mandíbula.
Dolor dental
Ocasionalmente puede confundirse un dolor dental de origen de la ATM con un dolor dental real.
Causas más frecuentes del dolor mandibular en el día a día
La mayoría de casos de dolor mandibular no aparecen por una lesión concreta, sino por hábitos diarios. Identificarlos te ayudará a entender qué está pasando y qué puedes cambiar desde hoy.
Apretar los dientes sin darte cuenta (bruxismo)
Mucha gente aprieta o rechina los dientes sin ser consciente. Puede ocurrir de día, en momentos de estrés o por la noche, lo que se conoce como bruxismo. Ese esfuerzo mantenido genera tensión mandibular, sobrecarga muscular y dolor al masticar o hablar.
Si te levantas con la mandíbula cansada o notas sensibilidad al despertar, este puede ser tu caso.
Posturas mantenidas: ordenador, móvil o dormir boca abajo
Trabajar con la cabeza adelantada, mirar el móvil durante mucho tiempo o dormir boca abajo hace que el cuello y la mandíbula estén en tensión constante. Esa combinación favorece el dolor mandíbula–estrés postural, porque la musculatura tiene que compensar durante horas.
“Tensión acumulada” en cuello y hombros
Cuando el cuello y los hombros están tensos, la mandíbula también lo nota. Todo está conectado. Si la zona cervical no se mueve bien, la mandíbula trabaja con más esfuerzo y se vuelve más sensible. Muchas personas sienten dolor en ambos sitios a la vez por este motivo.
Hábitos que lo empeoran: masticación unilateral, chicle, uñas, etc.
Algunas rutinas cargan la mandíbula más de lo que parece:
- Masticar siempre por el mismo lado.
- Comer chicle de forma habitual.
- Morder bolígrafos o uñas.
- Apretar la mandíbula al hacer ejercicio.
Son gestos pequeños, pero repetidos a lo largo del día aumentan la sensibilidad de la articulación.
¿Es grave que la mandíbula haga clic o se bloquee?
Los clics o bloqueos de la mandíbula generan mucha preocupación, pero no siempre indican un problema serio. La clave es entender en qué situaciones son normales y cuándo conviene revisarlo.
Cuándo es una señal sin importancia
Si aparece un clic esporádico al abrir la boca, sin dolor asociado y sin limitación del movimiento, suele ser algo benigno.
La articulación temporomandibular puede hacer pequeños ruidos cuando hay más tensión de lo habitual o cuando la apertura no es totalmente simétrica. Muchas personas conviven con este sonido sin que suponga un problema.
Cuándo debes consultar a un fisioterapeuta especializado
Es recomendable pedir una valoración cuando el clic es:
- Frecuente
- Molesto
- Va acompañado de tensión en la zona
También si notas que la mandíbula se abre “hacia un lado”, se fatiga fácilmente o hay dolor al masticar. Estos son síntomas de ATM que indican que la articulación o la musculatura no están trabajando de forma coordinada.
Ejercicios sencillos para aliviar la tensión de la mandíbula
Estos ejercicios de mandíbula son seguros, suaves y fáciles de incorporar en tu rutina. No necesitas material y puedes hacerlos en casa o en el trabajo. Su objetivo es reducir carga muscular, mejorar la movilidad y aliviar molestias relacionadas con la ATM.
Ejercicio para relajar la musculatura maseterina
El masetero es el músculo que más trabaja cuando aprietas los dientes. Si está tenso, la mandíbula duele con facilidad.
Cómo hacerlo:
- Coloca las yemas de los dedos en la parte lateral de la mejilla, justo donde muerdes fuerte.
- Abre ligeramente la boca, sin dolor, y realiza movimientos circulares muy suaves durante 20–30 segundos.
- Respira lento mientras lo haces.
Este ejercicio ayuda a relajar la mandíbula y a disminuir la sensación de dureza en la zona.
Ejercicio cervical para reducir presión en la zona
Cómo hacerlo:
- Mantén la espalda recta y lleva la barbilla ligeramente hacia dentro, como si quisieras hacer un doble mentón suave.
- Mantén 5 segundos y relaja.
- Repite 8–10 veces.
Este gesto mejora la alineación cervical y reduce la tensión que llega a la mandíbula.
Cómo tratamos el dolor mandibular en moven FISIOTERAPIA
Cuando alguien llega con dolor mandibular, nuestro objetivo es entender qué está provocando las molestias y qué necesita para recuperar un movimiento cómodo y sin tensión. No aplicamos tratamientos genéricos: adaptamos cada paso a la situación de la persona.
Valoración funcional: postura, movimiento y hábitos
En la primera sesión analizamos cómo se mueve tu mandíbula y cómo trabaja junto al cuello y los hombros. También revisamos hábitos del día a día que pueden influir en la tensión:
- Postura en ordenador o móvil.
- Forma de masticar.
- Si aprietas los dientes sin darte cuenta.
- Cómo duermes.
Con esta información identificamos qué está manteniendo el dolor y qué cambios pueden ayudarte desde el primer día.
Terapia manual y trabajo específico de mandíbula y cervicales
La terapia manual ATM ayuda a reducir tensión en músculos como el masetero, temporal o pterigoideos, que suelen estar sobrecargados. También trabajamos la zona cervical, porque su tensión influye directamente en la mandíbula.
Este abordaje mejora la movilidad, disminuye la presión en la articulación y facilita que los ejercicios funcionen mejor.
Neuromodulación y técnicas para reducir dolor y facilitar el movimiento
Cuando el dolor es más intenso o hay mucha sensibilidad, utilizamos técnicas de neuromodulación (invasiva o no invasiva según las necesidades y características de cada paciente) para disminuirlo. Son métodos suaves que ayudan a que la musculatura se “relaje” y la mandíbula se mueva con más libertad.
Ejercicio terapéutico y educación del dolor, adaptado para mejorar estabilidad y evitar recaídas
Una parte clave del tratamiento es enseñarte ejercicios sencillos y progresivos. Esto te permite:
- Mejorar la funcionalidad de la mandíbula.
- Reducir tensión en cuello y hombros.
- Aumentar la estabilidad de la articulación.
- Evitar que el problema vuelva a repetirse.
El objetivo es que sepas qué hacer en tu día a día para mantener la zona estable y sin dolor, reconociendo incluso los momentos que generan mayor dolor e implementando estrategias para evitarlo o disminuirlo.
¿Cuándo es recomendable acudir a un fisioterapeuta especializado en ATM?
No todas las molestias en la mandíbula necesitan tratamiento, pero hay situaciones en las que la fisioterapia ATM puede marcar una diferencia importante. Acudir a un profesional te permite entender el origen del dolor y recibir un plan adaptado para evitar que el problema avance o se cronifique.
Cuando el dolor se mantiene o empeora
| Si notas que el dolor vuelve cada semana, dura varios días o aumenta al hablar o masticar, es recomendable una valoración. Cuando el dolor persiste, suele haber un desajuste entre musculatura, articulación o hábitos que conviene corregir cuanto antes. |
Si aparece bloqueo o dificultad para abrir la boca
| Los episodios de bloqueo o la sensación de que la boca no abre como antes indican que la articulación está funcionando con limitación. Aunque no siempre es grave, sí es una señal clara de que la zona necesita atención para evitar que el bloqueo se repita o empeore. |
Si el clic va acompañado de dolor
| Un clic aislado puede no tener importancia, pero cuando va unido a dolor o tensión, conviene revisarlo. Esto indica que la articulación y la musculatura no se están coordinando bien y pueden estar generando un patrón que cause molestias continuas. |
Si tienes cefaleas tensionales o dolor cervical asociado
| Muchos casos de cefalea tensional o dolor cervical tienen origen en la mandíbula y pasan desapercibidos. Si notas presión en sienes, dolor en nuca o rigidez cervical junto con molestias en la mandíbula, un tratamiento ATM puede ayudarte a mejorar ambas zonas. |
| En moven FISIOTERAPIA, clínica especializada en ATM en Getxo, valoramos cada caso de forma individual para entender qué está provocando tu dolor y cómo ayudarte a recuperar una mandíbula que funcione sin molestias. |
¿Quieres dejar de sufrir dolor mandibular y volver a comer, hablar y bostezar sin molestias?
Si llevas tiempo con dolor en la mandíbula y sientes que cada gesto te incomoda, podemos ayudarte a recuperar un movimiento cómodo y sin tensión. En moven FISIOTERAPIA, te acompañamos paso a paso para que entiendas qué está ocurriendo y qué necesita tu cuerpo para mejorar.
Realizamos una valoración completa de tu mandíbula, cuello y hábitos diarios, y diseñamos un plan sencillo y adaptado para que puedas volver a tu rutina con tranquilidad.
📞 Puedes pedir tu cita en el 688 841 456.
📍 Estamos en Negubide, 7 – Getxo (Bizkaia).
Cuando quieras empezar a sentirte mejor, estamos aquí para acompañarte.
Preguntas frecuentes sobre el dolor en la mandíbula
¿Por qué me duele más por la mañana?
Porque durante la noche puedes apretar los dientes sin darte cuenta, lo que deja la mandíbula cargada y sensible al despertar.
¿Es malo que la mandíbula haga clic siempre?
Un clic sin dolor suele ser benigno. Si duele, limita el movimiento o aparece cada vez más, conviene revisarlo.
¿Qué puedo hacer si no puedo abrir la boca del todo?
Evita forzar y aplica ejercicios suaves de movilidad. Si el bloqueo se repite, busca una valoración para evitar que avance.
¿El bruxismo siempre necesita férula?
No siempre. La férula puede ayudar, pero muchas personas mejoran con trabajo muscular, hábitos y fisioterapia específica, aunque en ocasiones puede ser un muy buen aliado.
Si tienes más dudas sobre el dolor en la mandíbula, una valoración profesional puede ayudarte.